Ing. Agr. Carlos Irurtia


Con profunda tristeza informamos a todos los colegas y personas que tuvieron el privilegio de conocerlo, que el 24 de agosto pasado nos abandonó físicamente Carlos Irurtia.

Carlos se inició como becario del Centro de Investigación de Recursos Naturales en 1971, integrando el equipo de jóvenes profesionales en conservación de suelos bajo la dirección del Ing. Agr. Antonio J. Prego. Su actividad profesional durante esta década, la desarrolló principalmente en el Convenio firmado por el INTA para el Desarrollo Agropecuario del Centro-Este de Santiago del Estero. Aquí participó en proyectos dedicados al estudio de los sistemas de desmonte para la habilitación de tierras, aplicación del cultivo en contorno en tierras onduladas, captación de agua en represas y caracterización de la vegetación natural, entre los principales.

Desde mediados de la década de los 70, se abocó al estudio y aplicación de modelos para evaluar las pérdidas de suelo por erosión, temática novedosa en la institución para esa época y de fundamental importancia para la planificación de los trabajos de conservación en cuencas hidrográficas. Son recordadas y aún hoy citadas las estimaciones de erosión efectuadas por Carlos, para el sector Argentino de la Cuenca del Plata.

Posteriormente, y siempre respondiendo a las múltiples demandas que llegaban al Instituto de Suelos, se abocó a una línea de trabajo que tuvo un impacto extraordinario entre investigadores, extensionistas y asesores privados: el desarrollo de simuladores de lluvia portátiles, para estimar un índice de erosión hoy utilizados prácticamente en la mayoría de las Estaciones Experimentales y por el sector privado.

Han constituido aportes relevantes también sus estudios relativos a correlacionar la erosión hídrica con la pérdida de productividad del suelo, desarrollando ecuaciones de producción para cultivos de soja, maíz y trigo que expuso y publicó durante la Conferencia Internacional de Conservación del Suelo, efectuada en Buenos Aires en el 2000. También son recordados sus estudios, primeros en la región pampeana, sobre el impacto del riego complementario en las propiedades físico-químicas de los suelos, y que sirvieron para alertar sobre la posibilidad de alcalinización de los suelos en el norte de la Provincia de Buenos Aires.

Se lo recuerda además como un excelente docente, tanto de grado como de postgrado, en varias universidades entre las que se pueden mencionar la UBA, La Plata y Morón. Siempre tuvo tiempo para dedicarlo a estudiantes, tesistas, y profesionales que se acercaron a consultarlo.

Pero los mencionados son solo los aspectos profesionales destacables a los que se deben sumar tal vez los más importantes: su generosidad, su responsabilidad y el culto de la amistad que siempre profesó. Siempre dispuesto a ayudar a quien lo necesitara, sin importarle el tiempo que le demandara. Vamos a extrañar su andar cansino, su palabra amigable, su opinión inteligente. Carlos ya no estará físicamente con nosotros, pero nos acompañará siempre en nuestros corazones.

Ing. Agr. Roberto R. Casas